Los vinos de la bodega Rialla, situado en Batea, en el corazón de la Terra Alta, fueron los protagonistas de la cata de vinos del pasado viernes 27 de febrero. Fue una propuesta fresca y joven de una bodega que cuenta actualmente con 80 hectáreas de viñedo de entre 25 y 35 años, mayoritariamente de garnacha. Desde hace cinco años trabajan con agricultura ecológica y sostenible, cuidando cada proceso con el máximo respeto por el medio ambiente y el territorio.
Tras la buena acogida que estos encuentros han tenido en ediciones anteriores, el Club ha decidido programar catas a lo largo de todo el año, ofreciendo a sus socios y socias nuevas oportunidades para compartir momentos especiales en un ambiente distendido y marinero. Con esta iniciativa, el Club reafirma su voluntad de dinamizar la vida social de la entidad y seguir ofreciendo propuestas de calidad a sus miembros a lo largo de todo el año.
Podéis ver todas las fotos en nuestro álbum de Flickr.