Javier Arnedo nació en Villar de Arnedo, en La Rioja, hace 56 años. Pero hasta hace 24 años no se interesó por la náutica. Desde entonces le apasiona. Asegura que navegar le sirve de vía de escape de su vida frenética.
Pasó su infancia en La Rioja. ¿A qué se dedica?
Tengo una empresa de transportes.
¿Cuándo descubrió esta zona?
Vinimos hace 24 años de vacaciones a Mont-roig. Alquilamos un apartamento. Con tan mala suerte que la primera noche entraron a robar estando mi mujer y mis hijos durmiendo. Yo no me pude quedar porque tenía que trabajar y les había dejado. Al día siguiente les recogí y fuimos a casa de un amigo de Hospitalet de l’Infant.
Me gustó tanto el sitio que me compré una casa allí esa misma semana. He estado 18 años allí. Y luego nos cambiamos a Cambrils.
¿Y eso?
La casa se nos quedó un poco pequeña. Yo soy de invitar a mucha gente siempre. Así que en Hospitalet seis años hasta que vinimos a Cambrils.
¿Y fue en Hospitalet que empezó a navegar?
En Hospitalet conocí a un vecino 15 años mayor que yo que navegaba. Lo probamos con él y nos enganchó. Entonces compramos una lancha pequeña a medias con el vecino. Y ahí empezamos a navegar con los críos. Este les enseñó a hacer esquí acuático y toda esta movida. A partir de ahí compré mi primer barco. El actual es el quinto que tengo ya.
¿Cómo se llama?
Se llama Locura. Mis amigos se ríen del nombre. Yo dije: “Se va a llamar como yo. Como estoy un poco zumbado, pues Locura”. ¡Pero en todo, eh!
¿Hacen largas travesías con él?
De vez en cuando sí. Pero también lo alquilamos. Montamos una empresa de alquiler.
¿Conocía el Club Nàutic Cambrils?
De pasar navegando por delante y también de dejar el barco en el muelle de espera para comer en Cambrils. Al comprar la casa aquí y cambiar de barco más grande, decidí cambiar también de Club, aquí es más cómodo. Y ya me hice socio. Eso hace seis años.
¿Sus hijos siguen navegando?
Sí, a mis hijos les gusta mucho navegar. Es más, cuando alquilamos el barco, lo llevan ellos. Mi hijo tiene más títulos que yo.
¿A usted, por qué le gusta navegar?
En mi vida tengo mucho estrés, aunque no te lo parezca. Cuando estoy navegando, me relajo. El estar un rato solo en el mar, me abre la mente. Me da paz. Y eso que a mí me gusta mucho la guerra, pero de vez en cuando también va bien parar.
¿Viene mucho a Cambrils durante el año?
Pues sí, la verdad que sí, vengo mucho. El verano siempre, o sea, todo el verano entero porque aquí estoy muy a gusto. Me relaja muchísimo, estoy aquí de primera. Me siento bien. Es como estar en casa.
¿Por qué recomendaría el Club Nàutic Cambrils a alguien que estuviera decidiéndose por un club de la zona?
El Club Nàutic Cambrils tiene muchas cosas favorables. Yo conozco muchos clubs, me he recorrido muchos de ellos, y este es especial. Lo primero, porque aquí en Cambrils hay una gastronomía estupenda, o sea, tienes lo que quieras. Los servicios de Cambrils son muy buenos. El Club Nàutic, lo mismo. Puede que alguien se queje, pero yo vengo aquí a disfrutar. Y si hay que aportar, se aporta.
Yo soy presidente a nivel nacional de todos los transportistas de España y sé lo que pasa. Yo vengo de una convención y me toca mucho hablar y sé que no es fácil convencer a la gente para unirla para actividades, sé que no es fácil. Unir a la gente es complicado.